La Abogacía es compatible con otras muchas pasiones como, por ejemplo, la música. Es el caso de Pilar Tena, o como se le conoce en el mundo musical: Cuca Tena. Su pasión por la música se entremezcla también en el deporte con el pádel y el tenis.
La Abogacía es compatible con otras muchas pasiones como, por ejemplo, la música. Es el caso de Pilar Tena, o como se le conoce en el mundo musical: Cuca Tena. Su pasión por la música se entremezcla también en el deporte con el pádel y el tenis.

¿Qué fue primero, la experiencia deportiva o la musical?
La primera es la deportiva. Desde muy pequeña he sido jugadora de tenis y sigo siendo a día de hoy. Juego a tenis y a pádel y sigo haciéndolo profesionalmente dentro del “amateurismo” que implica ser veterana. No me da de comer, pero juego en la selección aragonesa de pádel.
También fue campeona en Aragón de varios torneos.
Bueno, cuando era joven fui campeona de Aragón de tenis y ahora que ya soy “viejecilla” lo he sido de veterana en tenis varios años. Ahora llevo varios años sin competir en tenis veteranos, pero podría volver a hacerlo. No lo hago porque juego demasiado al pádel y me quita el tiempo de jugar al tenis.
Esa es otra vertiente que me hubiera encantado seguir, pero era muy sacrificado y no tenía la cabeza como para ser la mejor de tenis en aquella época. Requería mucha concentración y tener la mente fría.
La creatividad y la intuición que aprendes de diferentes vertientes, son herramientas que se pueden aplicar en el día a día del despacho
¿Dónde surge el amor por la música?
Desde cría he sido como bastante friki con la música. Yo soy la pequeña de cuatro hermanos, a ellos y a mi padre les gustaba mucho la música. A raíz de escuchar tanto lo que ellos escuchaban, me empezó a gustar. Con un radio casette de doble pletina grababa mis programas de radio, hacía mis sesiones donde ponía una canción que pescaba, grababa de los discos a cintas de casette.
Era algo que me apasionaba desde muy cría. Mis padres les dieron la oportunidad musical a mis otros tres hermanos, pero a mí se me denegó porque yo jugaba mucho al tenis y estaba todo el día entrenando. Cuando decidí aprender algo de música era ya cuando fui más adulta, cuando tenía casi 30 años.
En 2013 creó “Facundo” con Carlos Ruano, Jorge Morgan y Ángel Lafita. Antes ya había ese interés de pinchar o de crear algún grupo.
Sí, más o menos de forma paralela a cuando nace Facundo. Previamente había tenido un pequeño grupo que se llamaba Club de Tenis, que éramos un dúo. No llegamos nunca a grabar nada, pero tocábamos por alguna sala de conciertos en Zaragoza.
De forma paralela a que nace Facundo, con dos amigas mías creamos Las Cigarretes, que es un trío que hacíamos de DJs. Fuimos pinchando casi de fin de semana a fin de semana. Pinchamos en festivales. Tuvimos cierto prestigio, bueno, cierto prestigio totalmente limitado a la zona aragonesa. Pero nos permitió recorrer muchos sitios diferentes, festivales, anécdotas superdivertidas que nos han pasado.
Por ejemplo, una de esas anécdotas.
Bueno, una vez pinchamos en el FIZ, en el Festival de Música Independiente de Zaragoza, y teníamos el camerino al lado de Fatboy Slim, que es alguien a quien nosotras admirábamos un montón y pudimos compartir con él algún rato. Tenemos muchas anécdotas de las que no se pueden contar (risas).
También actuasteis con Fangoria.
Sí, con Fangoria tocamos en un festival que había en Alcañiz, también estaban las Nancys Rubias, porque estaba Mario Vaquerizo. Fue muy divertido.
Éramos tres amigas vecinas, las tres estábamos en un momento personal similar, yo me acababa de separar, mis otras amigas solteras, teníamos tiempo por las noches y preparábamos la sesión, descubríamos una canción… Además, hacíamos una pequeña gracia en las fiestas que montábamos, a todos los que venían les dábamos unas pegatinas, con corazones, con truenos y lo que empezó siendo una sesión a la que no venía prácticamente nadie a vernos, de repente había incluso, en algunos sitios hasta filas. No lo entendíamos porque nunca tuvimos mucha técnica pinchando, realmente lo que hacíamos era más gamberrada que otra cosa, pero bueno…
Las actuaciones eran divertidas y es lo que se busca cuando se sale de fiesta.
Creo que ofrecíamos una fórmula más original que el resto de DJs, porque no teníamos el típico repertorio que tenía el resto, sino que seleccionábamos muy bien. Eso sí que lo hacíamos muy bien, seleccionar las canciones que íbamos a poner en la sesión. Era más un concepto de ofrecer una buena fiesta que ofrecer una sesión que luego te quieras descargar de internet para tenerla para siempre.
Tanto con Facundo como con Las Cigarretes, siempre has estado bien acompañada, ¿eras la ideóloga de todos estos proyectos o te dejabas arrastrar?
Dentro del frikismo que he tenido desde pequeña, he sido inquieta siempre. Facundo nació con mi profesor de guitarra. Le dije que es mi sueño era poder tener un grupo y es quien accede a decirme que si un día quería tocar en directo, pues venga, vamos a hacerlo. Y a partir de ahí ya voy arrastrando a amigos, les voy hablando de hacer un grupo y lo que empieza siendo algo muy pequeño, que es quedar a ensayar de vez en cuando, hacer versiones, de repente empezamos a componer nuestras canciones y ya nos fuimos viniendo de arriba. Grabamos un par de discos y la gente venía a vernos. Yo digo que el mérito no estaba tanto en nuestra música, sino que teníamos buenos amigos que siempre venían y nos acompañaban.
Y contactos, tenía un contacto en Onda Cero y en 2016, en la Fiestas del Pilar tenía que actuar un grupo aragonés como teloneros. Y nos llamaron. Estábamos acostumbrados a hacer conciertos ante 100 personas o de 150, y en la plaza del Pilar esperábamos que fuese a haber bastante más afluencia. Actuamos delante de, me parece que eran más de cuarenta mil personas. Las manos no me iban ni por el mástil de la guitarra, tenía las manos totalmente agarrotadas de la impresión. Fue muy fuerte, éramos teloneros de Antonio Orozco, de hecho, la gente dice que no, pero yo oía permanentemente Antonio, Antonio, Evidentemente estaban ahí cuarenta o cincuenta que eran nuestro público y el resto estaban esperando a Orozco.
Si en el sentido de la disciplina, de la constancia que es muy importante en el deporte. El deporte es necesario para la vida en general, pero yo no haría la comparativa con ejercer la abogacía.
Pero podéis decir que actuasteis antes más de cuarenta mil personas en la Plaza del Pilar.
Fue una experiencia hiper emocionante y pues el grupo este nos dio muchos momentos de gloria entre amigos, pues el hecho de poder tocar en un festival, de poder ir a recorrer salas aragonesas, de podernos juntar con otros artistas, de grabar discos, eso era una chulada. Vivir el proceso de composición y de grabación fue toda una aventura apasionante, pero en el momento en el que comenzamos a hacerlo más profesional, era muy difícil de compatibilizar con el trabajo.
Tu inquietud va mucho más allá, no sólo pinchas, sino que también creó un blog “31 canciones”, ¿cómo surge este proyecto?
Con tres amigos (Fernando López Mateo, Ana Lahuerta y Sergio Morán) que compartíamos gustos musicales y solíamos coincidir en algunos conciertos, nos íbamos pasando listas de Spotify con música que nos gustaba. En un momento dado pensamos, ¿por qué no hacemos estas listas con un tema concreto, lo subimos a internet y que la gente tenga la ocasión de escucharlas? Eran listas de todo: canciones de amor, de esperanza, que vienen de Francia, o de películas de los 70. Cada vez eran más rebuscadas y teníamos invitados para hacerlas. Eran 31 canciones escogidas con muchísimo mimo, acompañadas de una foto y un pequeño texto que te aproximaba a la lista, intentando imitar lo que hacíamos cuando éramos pequeños de grabar las cintas de cassette.
Y uno de los últimos proyectos musicales que han visto la luz es un sello musical: “More Than Disc”
Sí, este es mi proyecto más reciente Los presentadores del programa de televisión Ratones y Vinilos, vinieron a mi casa porque sabían que me gustaban los discos de vinilo, y ahí surgió una amistad con ellos. Así que con Mariano Bazco y con otra amiga, Nuria Pequerul, hemos montado un sello discográfico “More than disc”.
Nos gustan mucho los discos de vinilo, y hay un montón de canciones que nos apasionan y que nunca han estado en vinilo, ni lo iban a estar porque ya eran posteriores a la época de los vinilos. Ahora parece que los artistas sí que han recuperado el vinilo, pero ha habido unos años en los que eso estaba totalmente olvidado. Quisimos que esas canciones que nos gustaban, las pudiéramos tocar y palpar en un disco de vinilo y no simplemente escucharlas a través de Spotify o cualquier otra plataforma de streaming.
Entonces hablamos con Las Novias, que nos cedieron gratuitamente sus derechos para poder hacer el disco de vinilo e hicimos el primero. Tuvo muchísimo éxito dentro de que es algo para frikis como nosotros. Hacemos unas ediciones muy cuidadas, simplemente 350 ejemplares. Es un disco de dos canciones, cara A y cara B, dos singles, por decirlo de alguna forma. Las portadas están hechas por diseñadores superfamosos, en la primera de las portadas contamos con una diseñadora muy buena de Cuenca. En la segunda de las portadas, con Betacam, uno de los artistas que ha recibido hasta un premio Grammy.
Y ahora estamos trabajando en la tercera. La discográfica no tiene ningún fin lucrativo, sino que realmente lo que queremos es que las ventas de esos discos sirvan para hacer el siguiente disco. También los artistas se involucran muchísimo en el proyecto y no les importa reducir muchísimo sus royalties o sus honorarios para poder participar en un proyecto que ellos también consideran muy bonito.
En una entrevista titularon que bajábamos la música de las nubes, y es verdad, la bajábamos de las nubes en el sentido figurado, pero para que la gente la pueda tener, palpar, tocar, y que encima sean artistas que nos gusten.
Está claro que la palabra que define todos estos proyectos de los que nos hablas es “pasión”.
Aquí hay mucha pasión, de verdad que sí. Trabajamos muchas horas y a la salida del trabajo tienes que hacer algo que te llene de verdad, y el arte, en cualquiera de sus vertientes, llena. Tan bonito es intentar hacer un disco como ir a ver una exposición o una película que te apasione, y ésta es la manera que nosotros tenemos de evadirnos y de escaparnos de la rutina del día a día.
La abogacía es la faceta que me absorbe, más de lo que yo quisiera, en el sentido de que estoy en el despacho sola y meto muchas horas trabajando, incluidos los fines de semana, pero también es algo que me gusta. Es una profesión en la que tú puedes dar mucho. Si la ejerces con honestidad y con cariño, yo creo que el cliente suele ser bastante agradecido, y la verdad que estoy muy contenta, soy abogada vocacional. Bueno, vocacional, junto con la de ser periodista, pero me gusta mucho mi oficio.

¿Y esa parte creativa también se puede aplicar?
Sí, sin duda. Yo de verdad que pienso que a la hora de hacer nuestros escritos o de preparar unas conclusiones, incluso de un contrato o de estructurar una operación, esa intuición o esa creatividad que tú has sacado de otras vertientes, como de la música, o incluso de la sensación de estar sola en una pista de tenis, contra ti misma, y aparte de contra el rival, son armas e instrumentos que luego te sirven en tu trabajo, en el día a día, de alguna manera. Aunque tampoco te puedes pasar de ocurrente, porque luego te echa la cantada (risas).