Nace la Sección de Desarrollo Profesional: otra forma de vivir la abogacía
Texto: Raúl Herrera. Presidente de la Sección de Desarrollo Profesional

La abogacía está cambiando. Y no solo por la inteligencia artificial, las reformas procesales o la digitalización de los juzgados. Está cambiando porque estamos cambiando nosotros.

En el Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza acaba de crearse la Sección de Desarrollo Profesional, un espacio pensado no para hablar de leyes —que también— sino para hablar de cómo vivimos la profesión. La sección está compuesta de equipo diverso, transversal y profundamente comprometido con una idea sencilla pero poderosa: que los abogados y abogadas de Zaragoza vivan mejor la abogacía.

¿Por qué una Sección de Desarrollo Profesional?
Porque ser buen jurista ya no es suficiente. Podemos conocer la última jurisprudencia del Tribunal Supremo al milímetro, dominar la técnica procesal y citar artículos con precisión quirúrgica. Y, aun así, sentir que el despacho nos desborda. Que el cliente nos exige más de lo que podemos dar. Que trabajamos 14 horas al día. Que el estrés forma parte inevitable del oficio.

La Sección nace para abordar aquello de lo que casi nunca hablamos en público, pero que todos vivimos en privado. El desarrollo profesional tiene un fin último: el crecimiento personal. Y para ello se apoya en cuatro pilares fundamentales.

1. Marketing y relación con el cliente
Muchos abogados siguen pensando que el marketing “no va con ellos”. Pero la realidad es que, si no sabemos explicar lo que hacemos, nadie lo sabrá. Este primer pilar aborda todo lo relacionado con:

  • Captación de clientes.
  • Posicionamiento profesional.
  • Comunicación clara y honesta.
  • Experiencia del cliente, desde el primer contacto hasta el cierre del asunto.
  • Fidelización.

No se trata de vender humo. Se trata de transmitir valor. Porque un abogado que sabe comunicar lo que hace es un abogado que genera confianza. Y la confianza es el verdadero activo de nuestra profesión.

Seccion de Desarrollo Profesional

2. Gestión del despacho: de apagar fuegos a dirigir empresas
Un despacho no puede ser un incendio permanente. La gestión es el segundo gran pilar:

  • Gestión de precios y presupuestos.
  • Organización del tiempo.
  • Planificación estratégica.
  • Dirección de equipos.
  • Previsión de cargas de trabajo.

Somos abogados, sí. Pero también somos empresarios cuando ejercemos por cuenta propia. Y eso implica decidir cómo queremos trabajar. Se acabó la normalización de las jornadas eternas. Se acabó vivir permanentemente en la urgencia.

Si somos autónomos, debemos trabajar el tiempo que decidamos trabajar, no el que nos imponga el caos. Y si trabajamos por cuenta ajena, debemos aspirar a estructuras donde la carga de trabajo sea razonable y legal. Un despacho engrasado no solo es más rentable. Es más humano.

3. La abogacía en sentido puro
El tercer pilar vuelve a la esencia. Ser mejor abogado. No mejor penalista. No mejor mercantilista. No mejor civilista. Mejor abogado.

Aquí hablamos de:

  • Oratoria.
  • Redacción jurídica.
  • Capacidad de negociación.
  • Formación continuada.
  • Habilidades blandas.

Porque la técnica es imprescindible, pero la forma en que la aplicamos lo es todo. Un buen abogado no solo sabe Derecho. Sabe escuchar. Sabe explicar. Sabe persuadir. Sabe acompañar.

4. Bienestar: la base que lo sostiene todo
Este es, probablemente, el pilar más transformador. El bienestar implica:

  • Tener una relación sana con la profesión.
  • Reducir la ansiedad y el estrés.
  • Evitar la normalización del agotamiento.
  • Conciliar con la vida personal.
  • Saber parar.
  • Descansar.

Un abogado cansado es un mal abogado. La rentabilidad también forma parte del bienestar: que el esfuerzo esté justamente compensado. Que el trabajo tenga sentido. Que podamos disfrutar de la familia, de los hijos, del descanso. Romper la falacia de que “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” cuando lo razonable es, precisamente, dejarlo para mañana.

La abogacía no puede ser una carrera de fondo sin meta. Una sección transversal, para todos. La Sección de Desarrollo Profesional está dirigida a todos los colegiados y colegiadas de Zaragoza: da igual la edad, da igual los años de colegiación, da igual la rama del Derecho, da igual si ejerces por cuenta propia o ajena.

Es una sección transversal. Un espacio común. Porque el desarrollo profesional no entiende de especialidades. Entiende de personas.

8 de abril: el pistoletazo de salida
Para inaugurar esta nueva etapa, el próximo 8 de abril a las 19:00 horas, contaremos con la presencia de Carlos Andreu, reconocido coach y conferenciante motivacional, que ofrecerá una charla que marcará el arranque de la sección.

Será el primer paso de muchos. Después, compartiremos un vino. Porque también queremos conocernos. Mirarnos fuera de los pasillos de los juzgados. Hablar sin toga. Una invitación abierta. Esta sección no nace para ser observada. Nace para ser participada.

Porque el desarrollo profesional no es un lujo. Es una necesidad. Y porque quizá haya llegado el momento de que la abogacía deje de ser algo que se sufre… para convertirse en algo que se vive con plenitud.

Si quieres formar parte de la Sección de Desarrollo Profesional, solo tienes que escribir a: desarrolloprofesional@reicaz.com