Entrevista a
Juan José Carbonero
Texto y fotos: Lourdes Funes Cardiel.

Los abogados contribuyen de manera decisiva a que nosotros podamos cumplir debida y satisfactoriamente la función que constitucionalmente se nos tiene encomendada.

En el mes de octubre, Juan José Carbonero tomó posesión como nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Juró su cargo ante el magistrado Jesús María Chamorro González, quien ejerció de su padrino.

Seis meses después de su toma de posesión, ¿qué balance puede hacer de este tiempo?
Es un balance de toma de contacto y de aterrizaje en una realidad absolutamente enriquecedora y completamente distinta a lo que estaba realizando hasta ahora. Es una faceta completamente diferente.

Esto planteará una serie de retos, ¿cuáles tiene encima de la mesa y a los que hay que prestar más atención?

El reto esencial y fundamentalmente es el de cumplir con el cargo. Ya de por sí es un reto, en cualquier circunstancia y en cualquier situación. Y además de ese, ahora mismo me preocupa la puesta en marcha de los tribunales de instancia. Es un fenómeno radicalmente distinto a aquello a lo que estamos acostumbrados, a la forma por la que nos hemos organizado hasta este momento.

Desde el 19 de enero se están instaurando en Aragón y el 16 de marzo echarán a andar en Zaragoza, a ver cómo va.

¿Cómo está marchando ahí donde ya se han implantado los tribunales de instancia?

Bueno, yo creo que con las incidencias propias de un cambio tan importantísimo y tan radical como supone la implantación de un órgano radicalmente nuevo. No es que haya nacido de la nada, pero sí que es verdad que es la primera vez que se pone en marcha esta realidad. Por lo tanto, es inevitable que haya incidencias.

Mi impresión personal, en términos generales, es que está siendo positivo desde determinados puntos de vista en materia de ejecución. Se publicaba en un medio de prensa local, hace relativamente pocos días en Huesca, que parecía que el nuevo sistema tenía ciertas ventajas, por lo menos desde el punto de vista de la ejecución. Respecto a lo demás, pues no lo sé, imagino que dependerá de cada lugar. Si tuviéramos que hacer una evaluación de qué es lo que ha supuesto y qué es lo que va a suponer este cambio, lo que sí que había era mucha incertidumbre.

La sigue habiendo, pero a medida que vas andando el camino, las incertidumbres se van transformando en certezas para bien o para mal. En algunas ocasiones para bien, pero en otras ocasiones van materializándose como dudas reales que estaban antes de iniciarse el proceso. A ellas es a las que se va a tener que poner solución por parte de todo el mundo. Aventurar, balances a lo largo del año, yo creo que sin perjuicio van a tener una nota de provisionalidad absoluta. Hay que verlo con distancia y estar muy atentos y vigilantes de lo que pueda suponer.

También incertidumbre había en torno a la aplicación de la LO 1/2025, ¿se está encauzando la puesta en marcha de todas las medicaciones que supuso esta ley?

Bueno, no sé si encauzándose o poniéndose en marcha. Llega un momento en el que hay que ponerse en marcha, y que a lo mejor nunca es el momento adecuado para determinado tipo de cambios. Al final llega un momento que es más de voluntad que otra cosa. Otra cosa distinta es que se esté preparado y dispuesto para eliminar los obstáculos que aparezcan.

Lo que es una temeridad y una inconsciencia es iniciar un camino sin la voluntad de hacer frente a lo que te vayas a encontrar y la fortaleza y la voluntad de eliminar los obstáculos que se vayan sucediendo. Eso hay que tenerlo muy claro cuando se inicia un camino, el que no lo tenga claro tiene un problema, mejor que no lo empiece.

¿Qué feedback está teniendo por parte de los profesionales de esta puesta en marcha de la LO 1/2025?

La nota principal es incertidumbre, incertidumbre y, en términos generales, la conciencia y la responsabilidad asumida de que estás desempeñando una función y que pase lo que pase, independientemente de cómo, los obstáculos que vayan a producirse se van a seguir cumpliendo.

Esto es muy importante, más allá de incertidumbres, de dudas, no hay ni una sola vacilación en el sentido de que el juez y los abogados están para desempeñar esa función jurisdiccional y la van a desempeñar. Con lo cual, el material humano con el que se trabaja es magnífico, no puede ser mejor.

Hemos hablado de los tribunales de instancia como ese principal reto que tenemos en el momento, pero ¿qué otros temas le preocupan a usted como presidente del TSJA?

Ahora mismo, yo creo que debe ser una preocupación general en el ciudadano, de consolidar y de no creernos que una determinada forma de gobernarnos, una determinada forma de regir nuestras vidas, una determinada forma de vivir en comunidad nos viene dado. Por el hecho de que esté escrito en la Constitución, no hay que dejar de cultivarlo, hay que trabajarlo todos los días y día a día, creérnoslo y ser conscientes de que somos ciudadanos y cumplir con nuestras obligaciones y, al propio tiempo, exigir nuestros derechos. Como juez, lo dije en mi discurso de toma de posesión, la independencia judicial tiene que ser garantizada a toda costa y los poderes públicos tienen el deber y la obligación de garantizarla.

Usted apuesta, como dijo en su discurso, por una “justicia profesional, capaz de resolver los problemas de los ciudadanos”, ¿cómo calificaría la Justicia actual y cómo podría ser mejorada?

Les tendría que preguntar a ustedes, a los abogados, cómo nos ven, o cómo ven la Administración de Justicia, cómo se imparte y cómo se ejerce la función jurisdiccional en este país. Sinceramente, yo creo que la justicia no está de una manera distinta a cómo está el país. Es un reflejo y, como todo, y tiene sus luces y sus sombras.

No todo es una sombra en una época determinada, hay matices de extraordinaria riqueza, también profesional y jurisdiccional. A pesar de todos los pesares y a pesar de todas las cosas, lo que he notado, a lo mejor soy un iluso o lo he entendido mal, pero he notado en los últimos tiempos, un importante respeto por la labor que realizan los jueces por parte del ciudadano, que al final es lo que nos tiene que importar como servidores públicos. Que los profesionales nos vean con respeto, pero también ganarnos el respeto y la confianza de los ciudadanos todos los días.

En ese sentido, creo que los jueces y los abogados responden y lo hacen con solvencia y con sobresaliente, con brillantez en esa tarea. Y eso lo percibe el ciudadano, independientemente de que, ciertamente, las cosas son mejorables y podrían ir mejor.

Y para eso estamos nosotros, para exigir que este barco en el que estamos navegue de una manera más eficaz. Cuando hablo de nosotros, hablo también de ustedes los abogados. Y hablo de los usuarios y los operadores jurídicos.

Hay diferentes operadores a los que interesa que esto funcione bien. Para nosotros es una herramienta fundamental para el ejercicio de una función que nos tiene encomendada con carácter exclusivo y excluyente de la Constitución. Pero a ustedes, como colectivo, les tiene también encomendada una función que es esencial y fundamental, el lograr que el ciudadano se sienta próximo y satisfecho en la necesidad que, en un momento dado de la vida, todos alguna vez pasamos por un tribunal de instancia, o por una audiencia, o en definitiva somos usuarios de una administración.

La Constitución y el Estado de Derecho nos encomienda a cada uno nuestro papel y, sinceramente, puestos a valorar la importancia, la verdad es que no sé yo cuál es más importante, si el ejercicio o el hacer de introductor en ese ámbito, que es una tarea fundamental y ustedes, como nadie, saben hacerlo.

Como miembro de la Asociación Profesional de la Magistratura se manifestó por el descontento con las reformas que estaba promoviendo el Ministerio de Justicia, ¿estas reformas minimizan al Poder Judicial?

Las asociaciones judiciales tienen un papel fundamental, precisamente, el Estado de Derecho se defiende desde distintas posiciones y desde diferentes trincheras y una fundamental desde la que se defiende es, precisamente, desde la perspectiva asociativa. Desempeñan una labor que no pueden desempeñar ninguna otra entidad dentro de un determinado ámbito.

Desde ese punto de vista, las asociaciones desempeñan un papel fundamental en poner de manifiesto y en poner sobre la mesa y dar a conocer a la ciudadanía, que el Estado de Derecho no lo tenemos garantizado. Y, en un momento determinado, es necesario poner de manifiesto determinadas cuestiones y defenderlo. En el fondo, lo que pasó en esa jornada y en esos días es sinónimo y reflejo de esa necesidad que, en ese momento determinado, había que levantar al gobierno.

Desde ese punto de vista, aquello parece que se paró y la pelota está en el tejado del Gobierno y del Ministerio. Ya veremos a ver qué pasa.

Por finalizar, ¿qué mensaje querría lanzar en este caso a los lectores, al sector de la Abogacía?

La verdad es que no tengo mucho que enseñarles a los miembros de vuestro colectivo, más bien es al revés. Tendríais que ser vosotros los que me enseñarais a mí. Creo que desempeñan un papel fundamental en la defensa del Estado de Derecho, un papel tan fundamental como el nuestro.

Nosotros, como ustedes, nos debemos levantar todos los días para solucionar los problemas de los ciudadanos. Cada uno desde su lado. A nosotros nos encomienda la Constitución el ejercer una determinada función, que es la función jurisdiccional, que forma parte de un poder, pero ustedes no son ajenos a ese poder y a esa función.

Contribuyen de manera decisiva a que nosotros podamos cumplir debida y satisfactoriamente la función que constitucionalmente se nos tiene encomendada. Lejos de desempeñar una función pura y estrictamente privada, la connotación pública de la función que ustedes desarrollan yo creo que es decisiva y es una pieza clave dentro de la defensa y el mantenimiento diario, cotidiano, el que realmente hace camino y el que realmente contribuye a la sanidad de un sistema. Hemos tenido ejemplos a lo largo de estos años que lo atestiguan y lo demuestran en tiempos de incertidumbre, en tiempos de novedades, en los que es más fácil que el poder tienda a circular o a actuar de una manera desbocada. Ustedes desempeñan una función fundamental y además son clave y campo de cultivo para que nosotros podamos desempeñar nuestra función en lo que a unos y a otros nos compete, en definitiva, poner también límites al poder.

Perfil de Juan José Carbonero

Juan José Carbonero estudió Derecho en la Universidad de Zaragoza y en 2003 tuvo su primer destino como juez en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Villanueva de los Infantes. A este, le siguieron otros destinos como Valdepeñas, San Bartolomé de Tirajana, Gran Canaria y Vitoria. En 2011 entró en la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y en 2013 llegó a la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJA. A esta labor, se sumaba la formativa como profesor en la escuela judicial de Barcelona y como miembro de la Real Academia Aragonesa de Jurisprudencia y Legislación.

En torno a 3.500 sentencias dictadas y 7.000 autos de los temas más variados, desde contratación, urbanismo, extranjería, derechos fundamentales o cierres perimetrales de poblaciones durante la pandemia.

Carbonero fue elegido para el cargo por el Pleno del CGPJ el pasado 23 de julio. Hasta el momento de su designación ejercía como magistrado en la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ de Aragón.