Revista Reicaz | Cata de vinos. San Ivo 2019
24201
page-template-default,page,page-id-24201,page-child,parent-pageid-24203,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-3.7,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

Cata de vinos. San Ivo 2019

El equipo Calicata. Juan Antonio Iranzo y Paco Rivas. Abogados.

Por quinto año consecutivo la Junta de Gobierno del Colegio organizó el 23 de Mayo pasado una cata de vino maridada con ocasión de los festejos en honor de nuestro patrón San Ivo. De nuevo se eligió el restaurante La Bella Lola –que por cierto cerró a los pocos días de nuestro evento– y en esta ocasión degustamos cinco vinos de la bodega SOMMOS de Barbastro.

La bodega SOMMOS está situada en el Km. 155 de la Ctra. Barbastro a Monzón, en el corazón del Somontano con vistas de Cotiella. El moderno edificio vanguardista es obra de Jesús Mª Pascual, y el viñedo en la finca Torre Salas abarca 300 Has. El enólogo responsable es José Javier.

Blanca, nuestra anfitriona en la cata, que reconoció que no entendía mucho de vino pero si de marketing, nos informó que SOMMOS está enfocada además como un producto turístico con visitas guiadas para empresas y grupos, todos los fines de semana, con sala de catas-maridaje con la gastronomía popular de la zona, restaurante, visitas al viñedo en Segway o en paseo a caballo, Sala de Escape permanente con temática de vino, cursos de iniciación a la cata, taller sensorial….y un montón de cosas más que pueden organizar. Lo dicho, una bodega que además de buen vino ofrece otras variadas alternativas lúdicas.

Empezando ya con la cata el primer vino que nos sirvieron fue un Blanco VARIETALES 2018. Garnacha, Chardonnay y Pinot Noir, con 4 meses de barrica, joven, muy claro, se extrae el hollejo (el color del vino lo da la piel de la uva). Aromático en boca, cuerpo de tinto, afrutado, conjuga bien con la tapa servida de Bombón de foie y rebullo de jamón, un pequeño pero exquisito bocado para abrir boca.

Le siguió un TEMPRANILLO 2017. Varietales Tinto, con Tempranillo, Shyra y Merlot. Barrica 8 meses, suave, aromático, muy mediterráneo con aromas de frutos rojos. Un vino con fuerte olor a barrica, a madera, con lágrima viva y notable presencia de alcohol, muy tánico. Le acompaño –al igual que en la cata anterior- un esparrago blanco confitado con crema de remolacha y carpaccio de hongos, delicado plato pero muy escasa ración, apenas una tapa. No maridó bien con un vino tan mediterráneo y complejo como el Tempranillo 2017.

Probamos luego un ALQUEZ 2016. Un buen tinto elaborado en la bodega que tienen en Murero de manera artesana, con recolección a mano de uva Garnacha vieja, con 12 meses en barrica, 100% garnacha, de vivo color cereza y muy potente en boca con recuerdo de ahumados. Se sirvió con un Ragut de ciervo con crema de patata y sémola, muy bien presentado pero un poco corto de sabores y escaso, se le apoderó el excelente vino artesano, potente y ahumado Alquez.

En cuarto lugar un MERLOT 2016, somontano, 100% mono varietal, color frambuesa intenso, frutal, ligero, aroma a flores. Mucha lagrima en corona; en boca: tanino, sabor a cereza picona, toques de madera. Suave y bien estructurado, 18 meses en barrica de roble americano, sabor a ciruelas. No astringente y menos fuerte que un garnacha, válido para caza. Fue con diferencia el vino favorito de la mayoría.

Se sirvió con una excelente Papada confitada con crema de caparrones (igual que el año anterior también) que a pesar de su inicial aspecto no estaba nada grasa y combinaba a la perfección con las alcaparras. Muy buen maridaje, esta vez si, con el mejor vino de la cata que gustó mucho a la gente este Merlot 2016 mono varietal.

Finalmente degustamos un SOMMOS Colección Gewustraminer 2018, con origen en Alsacia y 4 meses de barrica, blanco seco y afrutado, sin aguja, paso en boca dulce, color amarillo pajizo, largo, de autor. Un vino de calidad y diferente. Combinó perfectamente con una Tarta de Queso soberbia y jugosa, alguien le dio un 10, en equilibrado maridaje con un vino tropical y afrutado como el Colección 2018.

Acabó la velada con una improvisada y divertida ingesta de gin-tonics y copeteo variado en los animados garitos de las inmediaciones hasta altas horas…….

En conclusión, un nuevo acierto de la Junta de Gobierno y su Comisión de Fiestas y Festejos, que nos brindó otra ocasión para seguir estrechando los lazos de amistad y compañerismo que siempre deben presidir nuestras relaciones.

Esperamos con ansiedad la próxima cata en donde estrenaremos bodega y restaurante, ¿alguien quiere apostar a que será también un éxito?