Revista Reicaz | Entrevista a Marta Valencia Betrán
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Dª Marta Valencia Betrán

Mabel Toral, con la colaboración de Cristina Charlez

Si en ocasiones anteriores, como reporteras noveles y novatas, hemos tenido el placer de mantener conversaciones con personas de nuestra ciudad y ámbito profesional de indudable valía persona, en la presente conversación que reproducimos, hemos tenido el honor de hacerlo con Marta Valencia Betran, abogada, Presidenta del Patronato de Disminuidos Físicos de Aragón. Una persona cuyo nombre ha de escribirse con mayúsculas. La personificación de la voluntad, la superación y el compromiso social, envueltos todos ellos en una presencia física que no por reducida, deja de resultar abrumadora, en la mejor de sus acepciones.

Entrevistamos a Marta Valencia Betrán, Presidenta de Fundación FDA desde febrero de 2018.

Vamos a empezar con los datos sobre tu persona como mujer luchadora. Lo poco que he podido ver en internet (eres muy discreta al respecto). Nacida en Zaragoza el 14 de noviembre de 1973. Licenciada en Derecho, Abogada. ¿Dónde estudiaste?

En la Facultad de Derecho de Zaragoza. Estudié Derecho un poco porque era la época de la Ley de los Ángeles (risas)… Tengo una paraplejia desde los 12 años por un accidente de tráfico cuando nos íbamos la familia de vacaciones. Tuvimos esa mala suerte. En aquel entonces no había cinturones de seguridad en los asientos de atrás, ni otros métodos de prevención. Entonces te planteas qué es lo que vas a poder hacer en la vida. El Derecho me gustaba y aunque al principio me costó un poco porque en aquel entonces estaba centrada en la natación, más adelante me fijé el objetivo de finalizar la carrera.

¿Cuándo te licenciaste?

En el 98-99. Mi promoción era la del 96.

Participaste en las paralimpiadas del 92. ¿Con Teresa Perales?

Si participé en Barcelona 92 pero no coincidimos ya que Teresa empezó a nadar en el 97.

Me parece recordar que te colegiaste cuando yo era Diputada de la Junta de Gobierno en 2005.

Estando Javier Hernández Puértolas de Decano y Carlos Carnicer de Presidente del CGAE.

Te diste de alta como abogada con ejercicio y empezaste a trabajar en DFA.

Sí. Yo empecé en el 2001. En DFA la política siempre ha sido conseguir que las personas con discapacidad tengamos un empleo. Empecé de auxiliar administrativo. No pensaba que iba a poder ejercer de abogada, así que estoy muy contenta de haberlo conseguido. Ofrecemos un servicio de asesoramiento interno legal pero también externo a usuarios; además, específicamente gestionamos los recursos de los certificados de discapacidad o incapacidades laborales. Como va por lo Social en principio no hay turno de oficio por lo que la Fundación intenta favorecer que todo el mundo tenga derecho a asistencia jurídica en todo momento.

Ya sabes que en el Turno de oficio a partir del 2006 los requisitos de las personas que tienen reconocido un 33 % de discapacidad son diferentes.

Sí, pero en esta materia estamos en lo social que no es preceptivo.

¿Tú crees que es necesario promover la asistencia jurídica gratuita para personas con discapacidad en esas vía administrativas previas? Independientemente de la asesoría que se está llevando a cabo desde FDA.

Sería bienvenido. Porque normalmente las personas que están en esos procedimientos se encuentran sin información, sin saber qué trámites hay que hacer. Cualquier apoyo que se pueda ofrecer es bien recibido. Precisamente nosotros, ante la carencia de ese apoyo, ofrecemos un asesoramiento por el que cobramos una cantidad simbólica ya que lo que queremos es que la gente tenga su propia defensa. En algunos casos hemos visto que se ha concedido asistencia jurídica gratuita, pero son los menos.

Hay que tener en cuenta que ofrecemos asesoramiento en momentos críticos, en los que la persona puede estar sufriendo una enfermedad o con unas situaciones personales difíciles. Además actualmente es más complicado conseguir la incapacidad. Cuando empecé en el 2003 ya había cambiado mucho el tema de la concesión de incapacidades laborales. En principio era una normativa tremenda, pero tampoco lo que se está pasando ahora. Hemos pasado de lo blanco a lo negro.

En relación con esto yo lo que he visto es que en estos últimos años me ha dado la impresión de que tenéis más actividades. Igual porque tú estás más sensibilizada. Me ha parecido que había escuela de familia, convenios con otras entidades…

Eso viene desde siempre, lo que pasa es que una de las cuestiones es que quizá no vendíamos muy bien lo que hacíamos. Por eso se apostó por reforzar nuestros canales de comunicación como, por ejemplo, aprovechando más las redes sociales. Nosotros como entidad sin ánimo de lucro lo que queremos es dedicar nuestros recursos a nuestros usuarios, no queremos gastar los recursos en publicidad, entonces la ventaja de las redes sociales es que no hay coste pero necesitas a alguien que gestione y sepa qué transmitir. Tenemos muy claro que estamos en la sociedad y queremos manifestarlo.

En ese sentido podría ser necesario que hubiera más apoyo con el tema de menores.

Con menores trabajamos todo lo que es atención temprana; es un programa del Gobierno de Aragón que dura hasta los 6 años, pero luego hay que seguir. Es un programa buenísimo porque previene o disminuye las posibles consecuencias de una discapacidad por ejemplo de un nacimiento prematuro… lo fundamental es comenzar la estimulación desde una edad lo más temprana posible. En ese programa trabajamos, si bien es seguro que deberíamos hacerlo en otras vías.

Otro de los temas en el que estamos trabajando es el de mujeres con discapacidad que actualmente somos un 60%, si bien activas solo un tercio y nos encontramos con problemas de sobreprotección, autopercepción negativa, hay mayores abusos (no solo de género). Por ejemplo hay supuestos de mujeres con discapacidad y que no les dan la custodia; en ese contexto también nos cuesta mucho más acceder a la justicia. En cuestión de violencia, la doble victimización: no se nos cree, somos aniñadas…Hay un trabajo arduo no solo con las propias mujeres sino con los profesionales.

Queda mucho trabajo por hacer.

Sí y eso que se ha adelantado mucho. Por ejemplo el IAM ha trabajado el protocolo de violencia y dentro del protocolo general contempla la especificidad de la discapacidad, que es lo que nos interesa, no estar apartados y que la gente no sepa cómo actuar.

Luego está el tema de los servicios inaccesibles que todavía queda mucho trabajo, porque hablamos de accesibilidad no solo física, sino accesibilidad de comunicación, accesibilidad cognitiva…

Con ocasión de los premios Zangalleta de este año se hablaba de un proyecto de ley de derechos de las personas con discapacidad.

Lo aprobó el Consejo de Gobierno y esta semana se ha llevado a las Cortes. Esperamos que en el último trimestre salga adelante.

A parte del proceso participativo abierto con motivo de este proyecto de ley, con el Gobierno de Aragón trabajamos transversalmente en relación a todas las discapacidades: mujer, empleo, educación, salud… Queremos que nos tengan como interlocutores directos para poder transmitir nuestras necesidades en todos los sectores sociales. La verdad es que las mesas de trabajo van evolucionando y han tenido en cuenta todas nuestras propuestas. De ciento treinta aportaciones que se hicieron en el proceso de participación pública nos aprobaron noventa y tantas; quiero decir que es un porcentaje de participación muy alto.

En el Colegio de Abogados existe una sección de derechos de protección de la persona y Cristina Charlez es su presidenta y una de las promotoras en la creación de la misma. ¿Qué ideas propones y qué podemos hacer por las personas con discapacidad?

Pensamos que era necesaria esta Sección porque el Derecho de Familia no es solo separaciones y divorcios, es mucho más amplio. Hay incapacidades, menores, tutelas… Desde el Colegio queremos saber qué podemos hacer, si podemos colaborar de alguna manera.

Siempre se puede hacer algo. Nosotros encantados de poder colaborar. Podemos hacer una mesa no solo con DFA sino que sería con el CERMI, que aglutina a todas las discapacidades.

Puede ser desde dar formación de trato adecuado a las diferentes discapacidades. Lo estamos haciendo con el Ayuntamiento; el problema fundamental de la barrera mental que tenemos es el desconocimiento, lo que nos genera al final miedo y rechazo.

Se pueden hacer jornadas tanto para profesionales como para particulares. Se pueden hacer muchas cosas de colaboración.

Nosotros nos habíamos planteado desde la Sección “salir”. Salir a los centros para saber las necesidades que se tienen.

Todo lo que se haga conjunto suma. Siempre que vayamos coordinados es fundamental. Nosotros hacemos yincanas de sensibilización con los niños que es por donde hay que empezar: que se pongan en una silla de ruedas, unas gafas que no vean…

En la asesoría nuestra vienen muchas consultas que derivamos a los servicios comunitarios porque es lo que tiene que ser. Se habló en el Colegio de hacer un turno específico para personas con discapacidad, pero no lo vemos. Preferimos acceder que sea un Turno para todo el mundo.

En esta misma línea, la pasada semana celebramos el IV Congreso de la Abogacía Aragonesa. En una de sus conclusiones se recoge “nuestro papel no es tanto ganar casos como solucionar problemas”

Es fundamental. A veces los casos que vienen son más de escuchar y orientar que de ir a juicio. De hecho, solo llevamos a juicio los casos que nos indica el perito que son defendibles, para el resto se orienta a la persona a dónde tiene que acudir.

Con el aumento de la esperanza de vida de hoy en día hay cuestiones que antes no se planteaban pero que hoy en día sí que se deben afrontar y hay que reinventarse uno mismo para poder trabajar, tener tu familia…lo que elijas. En la autonomía personal es fundamental que las personas tengan los recursos integrales para poder acceder a ellos.

Desde el punto de vista al acceso al mercado laboral, ya sabemos que hay un porcentaje de plazas públicas destinadas a personas con discapacidad, pero ¿cómo responde la empresa privada?

Pues depende. Hay de todo.

Me llama la atención de que no se cubran siempre las plazas públicas destinadas a personas con discapacidad.

Estamos trabajando en un protocolo para crear una bolsa de trabajo específica para personas con discapacidad porque el problema que hay es que en las oposiciones que no se cubren las plazas se incorporan a la bolsa; se llamaba de cada 20 a una persona con discapacidad. Lo que nosotros queremos es que exista una bolsa específica.

Es un protocolo que comenzó a desarrollarse con el gobierno anterior y ahora no sabemos muy bien en qué situación está. A la nueva Directora con la que comentamos este tema, le presentamos toda la información porque no solo somos nosotros, es toda Función Pública.  Además hay que hablar también con Salud y Educación, que funcionan aparte.

En Función Pública siempre nos preguntaban qué perfiles podían ofertar para que se cubrieran de verdad las plazas. En cambio en Salud y Educación no nos preguntan, simplemente hacían la regla de tres; entonces si por ejemplo hay que cubrir médicos de urgencia y reservan el 2 % de una plaza para un médico con discapacidad, pues no se va a cubrir. Por eso ahí estamos trabajando. Hemos empezado también a trabajar con sindicatos para que trabajen no solo por la igualdad sino por las personas con discapacidad; en ese sentido fue pionera la charla que hicimos con UGT para que los delegados de personal supiesen cuales son las necesidades de las personas con diferentes discapacidades.

Por lo que respecta a las empresas, sucede lo mismo. Hay empresas que están muy involucradas y contratan a personas con discapacidad y otras que no. Hay empresas que solo quieren discapacidades bonitas e invisibles y por último hay otras que no quieren nada y lo que hacen es ir a las medidas alternativas que existen en cada Comunidad Autónoma o en el SEPE si tienen ámbito de varias Comunidades Autónomas. Y allí se presentan y plantean: “yo busco estos perfiles y no encuentro” o “yo por mis características organizativas no puedo contratar a una persona con discapacidad” Entonces se les expide un certificado de excepcionalidad durante tres años y entonces hacen una donación o contratan a un centro especial de empleo. Hay otros que crean sus Fundaciones…La realidad es que según que discapacidades o según qué grado no te contrata la empresa porque además las ayudas son muy pocas. Ahora en Aragón las han aumentado algo pero es un tema complicado. Las condiciones laborales deben ser dignas pero sabemos que hay necesidades que la empresa ordinaria no las va a asumir y el empleo es necesario para todos para tener una autonomía.

 A nivel europeo en España hay concienciación ¿cómo estamos?

Hay de todo. Los estados anglosajones, quizá por las guerras, están más concienciados. Pero te sorprendería que en estados como Italia o ciudades como París no han adaptado sus monumentos y medios de transporte y prácticamente todos son inaccesibles. Quiero decir que no nos podemos quejar pero tampoco relajarnos. Por ejemplo en España Madrid es una ciudad muy inaccesible. En Zaragoza la zona centro está bastante bien, tenemos la ventaja de que es muy llana. Hay ciudades como Zamora que nos da 100 vueltas a la hora de acceder a los recursos turísticos. Por lo que queda mucho por trabajar. Comparativamente estamos mejor que algunos y peor que otros, en el medio. Lo que sí tenemos es un movimiento civil asociativo muy desarrollado; en eso estamos más avanzados, somos mucho más reivindicativos.

Me estoy acordando de una compañera de mi hijo que en ese momento le dieron plaza en un determinado centro escolar porque era de los únicos que tenía accesos adecuados para silla de ruedas. Tú has comentado que tu situación es debida a un accidente, ¿tuviste algún problema para incorporarte a tu vida habitual?

Yo iba a la Compañía de María y entonces hicieron adaptaciones.

Ahora han cambiado las escaleras en la puerta principal de este colegio, precisamente poniendo una rampa de acceso.

Tengo que ir a verlas porque me han dicho que son muy empinadas en el último tramo. Pero yo entonces accedía por la rampa del garaje de los coches.

Quizás  en algún supuesto el alumno habrá tenido que cambiar de colegio…

Eso es alguna de las reivindicaciones que tenemos. A nosotros con discapacidades motóricas severas nos llevan a colegios “motóricos “, que están más adaptados. Comprendemos que es imposible una adaptación del 100 % de todos los centros, pero hay que luchar para que la accesibilidad tenga carácter general, sobre todo en secundaria que es donde más hay, para no salir de tu entorno familiar y de amistades.

Se está trabajando actualmente con que el apoyo que necesita ese alumno sea ambulante. Hay que pensar en ese alumno que tiene que irse al Actur o Valdespartera y tiene su entorno por ejemplo en el centro de Zaragoza porque vive ahí. Se hace un esfuerzo por mantener el entorno familiar y se está trabajando en ese sentido, pero aún queda mucho.

Sin duda la vida de Marta Valencia, desde los doce años en que cambió en un segundo de forma radical, ha estado llena de obstáculos. Pero ella es capaz de hacer fácil  aquello que para los demás, puede resultar imposible.

Albert Einstein dijo que hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica… la voluntad. Y Marta Valencia, sin duda, es voluntad en estado puro.

Si Mara Sapon-Shevin,  profesora  que desde su universidad de Syracuse en Nueva York,  va propagando una educación  social inclusiva,  comienza su trabajo recordando que tenemos un concepto muy limitado de “normalidad”. Marta Valencia consigue  la normalidad de la diversidad.  Y sin duda, la Fundación que preside tiene en ella el mejor de los ejemplos en la lucha diaria para que nuestra sociedad sea capaz de conseguir  la  igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal, y fomentando la capacitación y el empoderamiento personal y social de las personas con discapacidad.

Muchas gracias Marta. Sin duda, este mundo sería más injusto si no contáramos con tu  presencia.